martes, 27 de noviembre de 2007

¡Ya había nacido Javi!. El 5 de marzo de aquel mismo año y sin casi darnos cuenta por tantas preocupaciones.
Se cuidaba casi solo, era un Sol de niño, algo llorón pero comilón como un cosaco y engordaba como un lechoncete.
Era un bebé precioso, gordito, un poco burrete y llorón. Tan burrángano que en una ocasión rompió la cuna a base de darle bandazos y sin parar de llorar pero se le aguantaba con paciencia y con mucho orgullo pues ya teníamos la parejita y estábamos muy contentos llevando una vida tranquila y feliz con nuestros dos preciosos retoños.

No hay comentarios: