El “Peñón del Moro era un lugar cerca de nuestro cortijo, río abajo a unos dos kilómetros; aquel año hubo una gran tormenta en el mes de agosto y se llevó lo poco que quedaba de nuestra presa, por lo que nos veíamos obligados a trasladarnos para tomar los baños a este lugar muy frecuentado por gente del pueblo que también se encontraba muy cerca. Resultaba un lugar agradable y pintoresco con un charco de aguas cristalinas formando una pequeña laguna entre pedruscos de gran tamaño desde los que nos lanzábamos al agua con destreza y de sus profundidades podía sacar de vez en cuando un hermoso pez. Aquí se desplazaban mis hermanas para reunirse con otras amigas que a su vez venían acompañadas por otras mocitas que empezaban a llamarme la atención con las que presumía de mis buenas dotes de nadador y pescador.
Este mismo año una tarde que me encontraba con algunos amigos llegaron unos chicos jóvenes de Villacarrillo de los llamados “Ricos del Pueblo” para darse un baño y pasar la tarde; una de las chicas tuvo la fatalidad de perder bajo las aguas una valiosa pulsera de oro con piedras preciosas; sin pensarlo y acostumbrado a bucear me lancé al agua y después de un par de horas removiendo en el fondo logré hallarla, se la entregué a la propietaria que me lo agradeció inmensamente y el chico que la acompañaba me ofreció una recompensa elevada para aquellos tiempos a lo que me negué rotundamente: primero por mi honestidad y segundo porque aquella chica pertenecía a la familia de “Los Millán” (Familia muy rica de Villacarrillo que poseían muchas vacas y en mis tiempos de carestía iba a buscar la leche que me entregaban gratuitamente como a todos los pobres y necesitados del pueblo) Yo recordaba a la muchacha, algunos años mayor que yo que paseaba con sus amigas por el patio de la casa cuando yo entraba. Al tiempo que me negaba al premio le dije que no había joya en el mundo que pudiera pagar los desayunos que me tomaba gracias a aquella rica y pura leche de vaca.
Su familia era muy cristiana y con fama de caritativos especialmente con los pobres.
jueves, 29 de noviembre de 2007
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