jueves, 29 de noviembre de 2007

La Sierra de Las Villas se encontraba relativamente cerca de nuestra residencia de verano, muchos caseríos y cortijos estaban a nuestro alcance sin tener que caminar demasiado, casas rurales de amigos nuestros que siempre nos recibían con entusiasmo, pues aquellas gentes siempre han tenido fama de muy hospitalaria, ofreciendo todo a los visitantes sin remilgos.“El Saladillo” estaba muy cerca, no más de dos kilómetros y era el lugar a donde más normalmente nos desplazábamos a pasar alguna tarde; me encantaba ir porque allí veraneaban tres familias con muchos niños de cinco a catorce años y era amigo de los que tenían más o menos mi edad; jugábamos a diversos juegos, nadábamos en la piscina y hasta organizábamos alguna corta excursión por los alrededores

No hay comentarios: