martes, 27 de noviembre de 2007

Durante el baile y sin que nadie lo sospechara nos escapamos del jolgorio dejando a los invitados divirtiéndose, nos fuimos a su casa para despojarnos de las vestiduras nupciales y a continuación nos dirigimos a la estación de Atocha donde tomamos el tren con rumbo a Aranjuez para pasar la primera noche en nuestro recién estrenado nido de amor. Al siguiente día agarramos las maletas que ya estaban hechas y nos montamos en otro tren, después de un montón de horas de viaje arribamos a Galicia donde teníamos la intención de pasar nuestra Luna de Miel en un hotel, con una buena gastronomía y dando largos paseos visitando aquellas bonitas tierras.
Pasamos tres o cuatro días en la ciudad de Vigo sin poder hacer muchas cosas debido al mal tiempo de lluvia y frío que se nos había presentado aguándonos la fiesta. Lo poco que paseábamos era bajo el paraguas de bar en bar y frecuentando los innumerables restaurantes que encontrábamos a nuestro paso, degustando los sabrosos platos y excelente marisco de la zona, abundantes y con espléndidos precios. El primer día pedimos al camarero dos platos para cada uno; 1º y 2º más el postre y no lo pudimos terminar, de modo que posteriormente solicitábamos un solo menú que era repartido entre los dos y quedábamos muy satisfechos.
Encantados con la comida, el paisaje, las gentes y de todo lo poco que pudimos visitar, a pesar de las nieblas, el frío, el chirimiri y los paisajes grises pero fascinantes; el mar plateado con las islas Cies al fondo en la Ría de Vigo y los verdes campos sembrados de altos eucaliptos y otra variedad de árboles formando frondosos bosques.
Tuvimos mala suerte con la meteorología porque a pesar de encontrarnos a mediados de junio el tiempo no nos acompañó y tuvimos que tomar la decisión de cambiar el rumbo, y sin pensarlo dos veces hicimos las maletas y nos metimos en el tren con dirección a Andalucía dándole la vuelta al mapa; Entre Granada, Almería y Cádiz terminamos nuestra Luna de Miel después de 40 días maravillosos e inolvidables.

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