Solicité reserva de fechas en el Museo de Sóller que tenía una sala muy apropiada y coqueta donde periódicamente se realizaban muestras de arte.
Coincidió mi primera exposición con la Comunión de Elena para lo que se desplazó toda nuestra familia desde Madrid y pudieron asistir a la inauguración que tuvo lugar un sábado por la tarde resultando muy concurrida, asistiendo el Director del Museo, las autoridades locales, profesores del colegio, compañeros de la Base y un numeroso público residentes y turistas que se encontraban de paso.
El éxito tanto de público como de ventas fue rotundo pues el primer día se vendieron veintidós cuadros y al cierre después de doce días abierta al público se habían vendido todos con una recaudación de poco más de trescientas mil pesetas.
¡Nunca había visto tanto dinero junto!. Era mucho para aquellos tiempos. Mi cotización se había multiplicado casi por 30, por un cuadro que anteriormente pedía 1000 pesetas ahora los vendía por 30.000 Pts., naturalmente con más calidad y mejor trabajado, el de mil lo hacía en poco más de una hora y en el de 30,000 tardaba unos cuantos días.
lunes, 26 de noviembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario