Continué manteniendo el estudio de la Calle del Mar el cual había sido embargado a sus propietarios y estaba a punto de salir a subasta, me puse en contacto con un abogado de Madrid que hizo las gestiones oportunas para la adquisición a la empresa actual propietaria de la casa la cual se me adjudicó por la pequeña cantidad de cinco millones de pesetas, siendo vendida a los tres meses por dieciocho, obteniendo unos beneficios netos de trece millones que me sirvieron para comprar el terreno donde actualmente se encuentra la piscina y el huerto ampliando mis propiedades a casi 2000 m. de terreno.
Inmediatamente me puse manos a la obra para su remodelación, construcción de la piscina, tala de árboles viejos y replante de nuevos.
Mandé realizar una perforación para obtener agua propia con un resultado satisfactorio de unos 50,000 litros hora, construimos un estanque, casita de aperos y un gallinero con unas cuantas gallinas que nos proporcionan huevos frescos todo el año.
Ahora sí que realmente se había cumplido el sueño de toda mi vida: poseer una casa de piedra, sin lujos pero muy bien situada, muy confortable, con piscina, jardín, huerta y en plena naturaleza.
domingo, 25 de noviembre de 2007
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